‘Te volveré a ver’, el amor de dos seres solitarios

Joseph Cotten y Ginger Rogers protagonizan todo un clásico del cine de los años 40

Luis Ángel Lobato

volvere3Dos seres solitarios, deshechos psicológicamente, prisioneros de sí mismos y de la sociedad violenta en la que se ven condenados a vivir (el campo de batalla y la cárcel), se unen y mantienen diez intensos días de amor en un supuesto microcosmos de paz (atención a la memorable escena simbólica del brutal ataque de un perro, donde se nos ilustra los conflictos y las heridas interiores de los protagonistas y el rechazo que les ofrecen, tácitamente, sus familiares y conciudadanos) durante un «feliz» periodo navideño.

volvere2Él (Joseph Cotten), de licencia militar a causa de un trauma bélico, y ella (Ginger Rogers), de permiso carcelario por un homicidio involuntario, mantienen una relación sentimental como si de un añorado sueño imposible se tratase, sabiendo –al menos la mujer– que todo ese ámbito emocional se destrozará como un copa de cristal pisoteada.

Estamos ante un intenso melodrama realizado por el gran William Dieterle (El jorobado de Notre Dame, Retrato de Jennie, Ciudad en sombras…), con una cuidada puesta en escena, unas interpretaciones muy convincentes (Joseph Cotten y Ginger Rogers en especial) y con algunos momentos de sutil  intensidad romántica –representativa de buena parte de la obra del director– cercana al no menos grande Frank Capra.

Sí; el clasicismo del cine americano de los años cuarenta se da cita en esta hermosa película aparentemente sencilla que, no obstante, encubre algunas dosis de complejidad estilística y de sostenido fervor humano.

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