Rioseco ya canta su himno compuesto por Garabito y Monsalve

El Teatro Principal acogió la presentación del nuevo himno de la ciudad que interpretaron la Coral Riosecana Almirante Enríquez y la Banda Municipal

A.V. / Fotos: Fernando Fradejas y David Carpintero

Primero fue el escudo y la bandera; ahora el himno. Rioseco ya cuenta con sus tres símbolos; después de que ayer el Teatro Principal acogiera la presentación oficial del himno de la Ciudad de los Almirantes, que legara el escritor Godofredo Garabito Gregorio y al que ha puesto música el compositor Ernesto Monsalve. Ahora habrá que esperar a ver si este cántico cala entre los riosecanos y no queda meramente como un hecho anecdótico.

Después de una hora y media de concierto e intervenciones de protagonistas y políticos, llegó el momento esperado en el que los presentes escuchaban el himno en la voz de la Coral riosecana Almirante Enríquez, acompañada por miembros de la Coral vallisoletana, y en los instrumentos de la Banda Municipal de Rioseco, que estuvo reforzada por componentes de la Jóvenes Orquesta Sinfónica de Valladolid.

A instancias del propio alcalde de Medina de Rioseco, los más de cien músicos apiñados en el escenario del Teatro volvieron a interpretar el nuevo símbolo riosecano, esta vez con los cánticos del público que entonó, ayudados por un folleto, la no fácil letra que habla del glorioso pasado de la Ciudad, de almirantes, de campos frondosos, de canales y Sequillos, de sus hombres y, por supuesto, de la Semana Santa. Un improvisado coro que dirigió la batuta de Ernesto Monsalve que, por cierto, acabó regalando al regidor.

Antes, la Coral Riosecana y la Banda Municipal, en solitario y conjuntamente, habían interpretados obras como un inédito Villancico, el Himno a la Virgen de Castilviejo o el de la Coronación de la Virgen de las Angustias, todas ellas de Godofredo Garabito Gregorio. También sonaron piezas como Castellana, La Leyenda del beso y el pasodoble dedicado al riosecano Carlos Gallego.

El periodista de la Cope Juan Carlos Pérez de la Fuente, amigo del homenajeado Godofredo Garabito Gregorio (fallecido el 8 de febrero de este año y que ayer 31 de octubre tendría que haber cumplido 80 años), fue el encargado de presentar un acto que abrió el alcalde de Rioseco, Artemio Domínguez, quien aseguró que “este momento es muy especial en la historia de nuestra ciudad”. Guillermo Garabito, nieto del escritor y presidente de la Fundación que lleva su nombre, dijo que Rioseco tenía pendiente un himno y que su abuelo ha querido con él unir “el pasado más glorioso con el presente y el futuro más esperanzador”. Ernesto Monsalve recordó a su gran amigo Godo “en el día más emocionante de mi vida”, y por último, el presidente de la Diputación, Jesús Julio Carnero dijo que “los himnos y los símbolos son importantes porque relacionan un sentimiento de pertenencia, en este caso el de un riosecano con su ciudad”, antes de decir que cualquier himno no debe ser “excluyente”. En el acto estuvieron presentes el presidente de la Audiencia Provincial de Valladolid, Feliciano Trebollé; el rector de la Universidad Miguel de Cervantes, Martín Fernández Antolín, diputados provinciales y miembros de la corporación, así como el escritor José Delfín del Val y el poeta Carlos Aganzo, acompañados por familiares y amigos de Garabito y muchos riosecanos, que no quisieron perderse el acontecimiento.

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