Decenas de personas acuden a la procesión de Cristo de la Clemencia
El párroco recuerda a las víctimas de los atentados de Bruselas ante el crucificado
Fotos: Fernando Fradejas / David Carpintero
Y como cada Martes Santo desde el año 2010, Rioseco recibe Clemencia. Y es que el crucificado de Pedro de Bolduque volvió a reinar en la fría noche riosecana. En silencio, solo con las notas musicales de la banda de cornetas y tambores que lleva su mismo nombre, el imponente Cristo salió a la calle gracias al esfuerzo y a la pericia de los cofrades de esta joven hermandad, que este año estrena banderín.
En la calle de Los Lienzos hasta llegar a la Plaza Mayor, el cortejo avanzó ligero. Ya en la Calle Mayor, la procesión se serenó y casi hora y media después, el Santo Cristo de la Clemencia buscaba el cobijo de la iglesia de Santa María. Allí, el párroco riosecano, Juan Carlos Fraile, recordaba a todas las víctimas del atentado de Bruselas, así como a otras personas que sufren la sinrazón de la barbarie.
De nuevo, complicada maniobra, para salir del templo y enfilar la calle Mediana con destino al templo de Santiago para dar por finalizada la procesión, que contó con la presencia de numerosos riosecanos.
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