La culpa no la tienen los perros, sí algunos dueños


Nos manda un habitual colaborador de este diario una serie de fotografías para denunciar lo que, desgraciadamente, en los últimos tiempos se ha convertido en una constante en las calles riosecanas: la desagradable sorpresa de encontrarse con excrementos de perro en la vía pública. Nuestro colaborador dice que, en concreto, en la calle Santa María es habitual que un vecino saque a su perro a defecar «no una, sino tres veces al día». Lo peor de todo es que no es un hecho aislado y es frecuente encontrarse estos asqurosos regalos en otras calles. A ver si los incívicos dueños toman nota de otros propietarios que llevan su bolsita de plástico cuando sacan a pasear a su mascota, como tendría que ser por norma.

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