El Escaramujo: las rosas silvestres y su fruto el ‘tapaculos’

Los populares arbustos enmarañados de hasta tres metros ofrecen un fruto muy conocido y sus matas ofrecen protección a las aves

Gonzalo Franco Revilla

Nombre y características botánicas: El Escaramujo es el nombre común de un grupo de plantas cuyo ejemplo paradigmático es la Rosa canina L. También se las conoce como rosales silvestres o Agavanzal y son arbustos enmarañados de uno a tres metros de altura con tallos y ramas armados de fuertes espinas cortas y curvadas. Las flores son pentámeras de corola de color blanco o rosado.

Los frutos o tapaculos son de color rojizo, anaranjado  y en algunas especies hasta el morado oscuro y el negro y poseen una especie de carne ácida, blanda al madurar el invierno, con numerosas semillas en su interior. El nombre científico le fue dado por la forma de los aguijones, similar a los colmillos de los perros. El fruto, el tapaculo, es botánicamente conocido como un cinorrodón. Cinorrodón es una transcripción de una palabra compuesta de origen griego (kion + rhodon), que significa rosal perruno.

Hábitat y Ecología: De orígenes europeos, el noroeste de África y Asia occidental. También ha sido introducido en Norteamérica y otras partes del mundo, por lo que podemos hablar de una distribución mundial. En España, exceptuando la línea costera de Canarias y algunas zonas puntuales de la costa andaluza y murciana con clima tropical, se encuentra en cualquier parte, desde el nivel del mar hasta los 1.500 m de altitud.

e considera una especie de clima atlántico y mediterráneo (zonas templadas).No tiene preferencia por suelos específicos; incluso prefiere zonas montañosas o semi-montañosas, como el sotobosque arbustivo de especies caducifolias y quejigares, pero también puede aparecer en otros bosques, setos, lados de caminos… y hasta en áreas costeras, pues tolera bien la salinidad. Agradece los suelos bien drenados y húmedos, algo fértiles y con un PH neutro (6,1-7,8). Es muy frecuente en toda la Península Ibérica. Se suele encontrar en espinares, setos, ribazos y linderos de bosques y sotobosques. En zonas de ribera de ríos, lagunas y canales. Entre las distintas especies de escaramujos tenemos además de la Rosa Canina, la Pendulina, la Sempervirens, la Arvensis, la Pimpinellifolia, la Pouzinii, la Coymbifera, la Tomentosa, la Villosa, la Rubiginosa, la Agrestis, la Micrantha, la Foetida etc. Especies que varían según la zona geográfica donde se desarrollen y vivan.

Usos y Etnografía: Los frutos permanecen en la mata hasta que sirven de alimento invernal a numerosos animales que actúan como dispersadores de sus semillas, como los raposos, las garduñas, los osos pardos y los lobos, de ahí que en zonas de León se conozca a la planta como Rosa Llobu, entre las aves destacan los mirlos, las palomas torcaces, los petirrojos, las currucas y los verderones.

En Tierra de Campos se asegura que las crías de la caza menor  se refugian bien del ataque de las rapaces en esta planta. El escaramujo es comestible en crudo, resultando en fresco una excelente fuente de Vitamina C tras quitar las semillas pilosas del endocarpio, y es apto para la confección de mermeladas, confituras y jaleas. También es un ingrediente corriente en tisanas, muchas veces mezclado con Hibisco. La infusión de los frutos se emplea tradicionalmente contra el catarro y las diarreas.

En Suecia se hace sopa de esta fruta del bosque. Del Escaramujo también se puede extraer un aceite apreciado en perfumería. Tiene un alto contenido en Vitamina C: entre 1700-2000 mg. por cada 100 g de producto seco, lo que lo convierte en una de las fuentes vegetales más ricas de esta vitamina. Contiene vitaminas A, D y E, y flavonoides antioxidantes. Como remedio natural, se le atribuye la capacidad de prevenir infecciones de la vejiga, y se dice que ayuda en casos de mareo y jaqueca. Son conocidas también sus propiedades antidiarreicas, de las que le viene la denominación vulgar de tapaculo. Su alto contenido en taninos hace que causen estreñimiento.

Su aceite, para uso externo, ayuda a restaurar la firmeza de la piel por sus propiedades nutritivas y astringentes de los tejidos. En el Japón se cree que es muy bueno para la piel y se prepara en forma de infusión. Su mermelada se prepara en Alemania marinando la pulpa con el caldo de la cocción de la nuez y triturándola posteriormente, antes de su mezcla con el azúcar. Como curiosidad histórica diremos que  durante la Segunda Guerra Mundial, los escolares británicos tenían asignada la tarea de recolectar escaramujos. Con estos frutos se fabricaba jarabe de escaramujo, una excelente fuente de vitamina C. De esta manera, se reemplazaban las importaciones de naranjas, que no eran posibles traer por el bloqueo naval de los submarinos alemanes.

La palabra agavanza es de origen prerromano, relacionado con el vasco Gabartza y Gabarra, que en el Pirineo y en la región francesa de Aquitania es gabarda o gabardera y gardagüés, con una raíz lingüística –Gab-. En otros lugares se haya alterada por la influencia de la palabra garbanzo. En la provincia de Zamora, en Olleros de Tera se encuentra la ermita de Nuestra Señora de Agavanzal. Y para terminar una copla que hace referencia a que si se consume el fruto sin separar las espinitas o semillas se pueden producir serios problemas intestinales, se canta por la zona de Riaño en León y dice: Lus garametus del mio garametal pican el culu y no quieren marchar.

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