Descubre la tradición ‘nazarena’ el Domingo de Ramos

Los hermanos de esta Cofradía acuden a la casa del Mayordomo para darle su enhorabuena. El Pardal ofrece un toque singular y distinto al de las procesiones

Las procesiones y los grandes actos semanasanteros riosecanos, a menudo, ocultan entre sus bambalinas algunas tradiciones y costumbres en el seno de las propias cofradías que conforman un rico acerbo popular y que dan sentido y carácter único a la Semana santa riosecana. Es el caso de la Hermandad de Jesús Nazareno de Santiago y La Santa Verónica que el Domingo de Ramos lleva a cabo un acto íntimo, pero de gran emotividad para los integrantes de la cofradía. 

Tras la misa de hermandad, el Mayordomo del año encabezará un cortejo con todos los hermanos hasta la puerta de su casa, donde allí recibirá la enhorabuena del resto de cofrades. Durante este recorrido El Pardal acompañará a la comitiva ofreciendo un toque peculiar muy distinto al del Jueves y Viernes Santo En esta ocasión el encargado de servir el paso no lucirá la Vara Mayor de la Hermandad, sino una palma adornada con un lazo morado. Tras los parabienes de los cofrades, se pasará lista y el Mayordomo invitará a un almuerzo, a base de huevos fritos, a la junta directiva de la Cofradía y al propio Pardal.

Lavozderioseco.com ha querido compartir este momento para captar gráficamente cómo se desarrolla una costumbre que se ha salvaguardado a través de generaciones. Aunque nadie sepa cuántas.

 

   

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