Sexo, mentiras y cintas de vídeo


Partido Socialista Medina de Rioseco

La reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJ) echa por tierra ese fantasioso proyecto, del equipo de Gobierno del PP, que pretendía dar luz verde a la construcción de un campo de golf con, nada más y nada menos, que 397 sublimes viviendas.

Al igual que en la famosa comedia dirigida por Steven Soderbergh en 1989, en la que una pareja, de apariencia apacible, tiene que acudir al psicoanalista a contar sus oscuras miserias y descubrirse que, detrás de esa aparente y envidiable armonía conyugal, lo que se esconde es una trama de infidelidades, en el PP riosecano ocurre lo mismo, tras el permanente anuncio de proyectos idílicos, polígonos industriales, residencias de ancianos de lujo, exposiciones artísticas que nos iban a hacer millonarios a todos, ferias del empleo que acabarían con el paro para siempre, etc.

Lo último, 397 viviendas con vistas a un lago artificial y un campo de golf al que vendrían golfistas de toda España y crearía decenas de puestos de trabajo. Pero, he aquí, que ha tenido que venir el TSJ, para en una única sesión de diván, devolvernos a la realidad y decirnos en clave jurídica lo que era una evidencia: la fantasía del Rioseco próspero y floreciente solo existe en los programas electorales del PP y en las destartaladas cabezas de sus dirigentes. El único problema es que, la película que titula este artículo, es ficción y además una comedia, mientras que lo que ocurre en nuestro municipio, además de ser realidad, tiene tintes de tragedia.

Recordemos que la trama de nuestra película empieza con la decisión del equipo de gobierno de modificar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para cambiar la calificación de un suelo rústico y que así se permitiera la construcción del citado proyecto, que incluía un campo de golf, deporte muy demandado en Rioseco, como bien es sabido, y la construcción de 397 viviendas, también muy demandadas. Pues bien, dice el TSJ en su sentencia, aportando datos del Catastro, que si se mantuviera el ritmo de crecimiento del parque inmobiliario de Rioseco, que en los últimos seis años ha crecido a razón de 25 viviendas por año, tardaríamos 225 años en agotar la disponibilidad de suelo urbano que existe en la actualidad con la previsión del PGOU vigente. A lo que podemos añadir, que ya nos daríamos por contentos con ese crecimiento, puesto que bien sabemos cómo disminuye la población, tras haber cerrado el censo de 2016, según el INE, con 4.803 habitantes, teniéndonos que remontar al censo de 1940; años de hambre, postguerra, emigración y exilio, para conocer una cifra tan baja. Resultando obvio que este descenso de población supone ir dejando más solares y viviendas libres cada año.

En su descargo podemos decir, que en realidad la idea era buena, sólo que tienen que esperar 225 años de nada.

En la citada comedia americana, con guión de Steven Soderbergh, aparece, para hilaridad del espectador, un joven impotente que satisface sus necesidades sexuales viendo cintas de vídeo en las que, mujeres entrevistadas por él mismo, hablan de su vida sexual. En la tragedia Riosecana y para desgracia nuestra, lo que tenemos es un equipo de gobierno impotente para dar soluciones a los problemas que tenemos y que satisface sus necesidades de éxito acudiendo a proyectos fantasmagóricos de imposible ejecución, aunque muy bien anunciados a través de los medios de propaganda que tan fantásticamente manejan.

A Rafael Guerra, más conocido como El Torero del Ingenio se le atribuye la frase “lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible”. Y así ha ocurrido en este Rioseco, porque por muy bien que nos hayan querido envolver el producto, ni hay mercado para 397 viviendas, ni tiene lógica construirlas al otro lado del Sequillo, separadas del núcleo urbano a más de un kilómetro y con otra frontera adicional, que sería la proyectada Autovía que unirá Valladolid con León.

Hemos oído afirmar a nuestro alcalde en una emisora de radio, que el comprador de estas utópicas viviendas es distinto al posible comprador de viviendas en el casco urbano y tiene razón, es tan distinto que el segundo es escaso y el primero, solo existe en su cabeza y en la de sus concejales.

A todo esto sólo cabría añadirle los entresijos de cómo se han movido los hilos de la política para conseguir la aprobación de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, que ahora ha anulado la Sala de lo Contencioso, con el informe de unos funcionarios que afirman (Acta de la Comisión Territorial de 19 de marzo de 2015) que votaron a favor de la aprobación definitiva en virtud de la Instrucción vinculante de la de la Dirección General de Vivienda, Arquitectura y Urbanismo de 18 de febrero de 2015.

Pero esto último, da para otro artículo y para otra película. No comedia, sino un auténtico thriller con tintes de novela negra.

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