El torero que venció al cáncer para enfrentarse a un Miura

El torero salmantino presentó en rioseco su libro 'Castaño, alma de acero'
El periodista Javier Lorenzo estuvo junto al diestro en las jornadas Coso del Carmen

Fotos: Fernando Fradejas

Javier Castaño es un ejemplo de superación. En el mundo del toro, por lo conseguido en sus quince años como matador; pero también en la vida. A principios de 2016, llegaron malas noticias. Le intervenían de urgencia de un cáncer testicular. La quimioterapia lo destrozó por dentro y por fuera. Sesiones interminables y devastadoras que no pudieron con la moral del torero. En su mente y en su alma de acero una fecha: 17 de abril. Tenía un compromiso ineludible: La Maestranza, última corrida de la Feria de Abril, con toros de Miura.

portadacastano“Me lo desaconsejaron los médicos, era una locura, pero aquello me salvó la vida”, decía simple y llanamente el torero salmantino, aunque nacido en Cistierna, que este viernes recibió una larga ovación en el Teatro Principal en la primera de las jornadas taurinas Coso del Carmen, que organiza la Asociación Taurina Riosecana. Castaño acudió a Rioseco junto al periodista Javier Lorenzo, que ha sido el autor del libro Castaño, alma de acero. El torero que venció el cáncer.

1Una publicación que recoge un testimonio de esperanza. “Javier Lorenzo me ofreció escribir un libro que pudiera ser de ayuda a personas que sufren esta enfermedad”, dijo el diestro. Lorenzo, periodista taurino salmantino, se puso manos a la obra. “Ocurrió tras la reaparición de Sevilla. Fue uno de los momentos más emocionantes que se recuerdan. Castaño, sin pelo por los efectos de la quimioterapia, recibía una de las ovaciones más atronadoras que ha tributado Sevilla. Ahí surgió la idea de contarlo en un libro”, recuerda

Los dos javieres, Castaño y Lorenzo, participaron en una emocionante jornada taurina en el Teatro Principal, donde se desgranó la vida taurina del diestro. Sus nada fáciles comienzos, su época dorada como novillero puntero, su malograda alternativa y su descenso a los infiernos durante diez temporadas apartado de todas las ferias. Pero Castaño tenía fe en sí mismo. Un toro de Cuadri en Zaragoza en 2010 lo volvió a poner en circulación. Nimes y los Miura lo catapultaron de nuevo y ahí comenzó su idilio con los del hierro Zahariche. Logró la gesta de matar seis miura y hacer lo que nadie había hecho antes: cortar cinco orejas.

Pero ninguno de los retos taurinos supera el que la vida le puso por delante: luchar, cuerpo a cuerpo, con un cáncer,  al que paró, mandó y templó como el peor toro de su vida, para estoquearlo definitivamente. Por último, un emocionado Javier Castaño recibió el abrazo del que durante muchos años fue su ayuda, el riosecano Vicente Ballesteros Barrita, que ha dejado de ser parte de la cuadrilla “para convertirse en parte de mi familia”, dijo el propio torero.

castano

La primera de las jornadas Coso del Carmen tuvo, además como aliciente, la presentación del audiovisual que resume la sexta becerrada benéfica que organiza cada año la asociación en plenas fiestas sanjuaneras. Todos los participantes también recibieron su obsequio de manos de la directiva de la ATR, presidida por Iván San José, del alcalde de Medina de Rioseco, Artemio Domínguez, y del concejal de Festejos, David Esteban.

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